Temo que la noche pierda el brillo,
y la luna ya no quiera bailar para nosotras
pero a quién le hacemos daño
por qué andar bajo techo.
¿Y si el Sol deja de darnos calor?
Qué haremos si hasta las estrellas nos prohíben verles
¿entonces qué?
Entonces espero tenerte
tus brazos
tu voz
el calor de tus manos cuando tiemblo
de miedo, no de frío
tu mirada
tu amor.
No importa si me quedo sola
importa que te quedes
que me traigas a tierra cuando me sientas lejos
porque habrán días en los que extrañe la luna
y quiera irme a buscarla
acompáñame en esas pesadillas.
Tú me verás brillar
me ayudarás
nos ayudaremos en eso
y brillaremos para la otra
como mis ojos cuando te vieron fumando aquel cigarrillo.
No hará falta lo que habremos perdido
bajo nuestro techo también cabe un pedazo de cielo
parecido a ese que protegen tus costillas
que tanto quiero merecer.
No te vayas, sólo en sueños.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario