miércoles, 22 de marzo de 2017

Hoy.


Para ti:
Te diré la verdad. Hoy iba dispuesta a no mirarte, no besarte, no tocarte. Aún queriendo. Me dolía que el sanar fuese necesario y pensé necesitar espacio conservándote en la cama. Quería escucharte, había sonrisas por mostrarte, por eso me acerqué. Sólo no debía mirarte a los ojos y lo hice. Luego no podía dejar de detallarlos, no sólo a ellos sino cada rincón de piel que mostrabas. Sentía que descubría cosas, como si te estuviese conociendo de nuevo en Marzo. Casi me pareció nuevo el lunar que luces sobre el labio superior.
Ya me había fallado. Ya te había mirado. Ya recordaba cada parte de ti y me empezaba a provocar descubrirla nuevamente, como si tocase la nieve. Sí, quería tocarte, sólo con mi dedo índice de la mano derecha. Sonreír con cada lunar, cada relieve.
Hice más que eso.
Hoy te conocí un poco más. Hoy sonreímos en calma, te mostré cuánto me dolía sanar y me acogiste en tus brazos. Hoy descubrí (luchando por no recordar) que se sana más cuando me besas la frente, cuando me dices "te quiero", cuando te miro a los ojos. Hoy descubrí lo que ya sabía: contigo es mejor que sola.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario