El viento sopla con fuerza así que no te preocupes que pronto te encontrarás a mi lado, yo sé que una parte de ti quiere estar aquí y por eso te espero.
Te espero porque quiero que seamos felices y que seamos infelices de vez en cuando también. Te espero porque quiero enseñarte cosas. Enseñarte a amar sin que duela y a depender de alguien sin estar amarrado a esa persona, enseñarte a extrañarme en fiestas porque no a todas podré ir contigo. Enseñarte a tener tu espacio aunque puede que sea difícil, mi parte egoísta quiere que sólo estés conmigo, pero quiero demostrarte que no debo estar siempre a tu lado para que tengas una sonrisa en tu rostro. Quiero enseñarte a caminar sin mirar atrás porque irás a mi lado. Quiero enseñarte a llorar con nostalgia en mi hombro, quiero enseñarte a dejar de llorar con nostalgia en mi hombro también. Quiero enseñarte a ver películas con amigos -no sólo conmigo- quiero enseñarte a tener y conservar amigos porque aún si nunca llegamos a separarnos debes saber lo hermoso de tener a muchas personas a tu lado cuando vas a cine o simplemente quieres salir. Quiero enseñarte a estar conmigo pero sin mí. Y no, no es que quiera cambiarte pero quiero que seas feliz, y ahora junto a la persona que estás -que te ha enseñado lo contrario de lo que quiero enseñarte- no eres feliz, eso lo sabes tú y lo sé yo.
Puede que a mi lado tampoco seas completamente feliz pero dándonos compañía, amor y ternura eventualmente hallaremos la felicidad plena.
Reiremos y lloraremos viendo películas en tu casa, tendremos citas -como las de las películas- como un día te dije que me gustaría tener contigo, saldremos a caminar con nuestras manos entrelazadas, te leeré un libro, te dormirás del aburrimiento y luego pararé de leer para empezar a admirar tu rostro mientras duermes. Nos regalaremos anillos cuando hayas olvidado el que ahora llevas puesto en el dedo anular de tu mano derecha, iremos a una heladería, compraremos un banana split para dos y comeremos hasta el cansancio. Consentiré a tu gata y tú a mi rata y evitaremos siempre que se coman. Yo hablaré con tus padres y tú con los míos procurando caerles bien sin dejar a un lado nuestra manera de ser, y mi hermano te querrá al pasar el tiempo, al igual que tu hermana a mí.
Me enseñarás a no tenerle miedo al amor mientras yo te esté enseñando lo mismo, me enseñaras a necesitarte más de lo que ahora te necesito, me enseñarás a no tenerle miedo a las alturas y a sonreír de nuevo aunque caiga, me enseñarás a besarte y abrazarte sin algún motivo razonable, me enseñarás a despegarme del celular para pegarme a tu labios y derretirme con ellos y con tu mirada, me enseñarás a dejar la pena a un lado pero sin dejar de sonrojarme de vez en cuando. Me enseñarás a amarte y a conocerte, yo me encargaré de enseñarte lo mismo.
Encontraremos felicidad en nuestros ojos cada que nos miremos y sonreiremos cuando lloremos porque nos tendremos.
Ahora ven, no te tardes mucho, el viento y tu corazón te traerán a mí. Muero de ganas por hacerte feliz.
Te estoy esperando.
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Firma
Firmó la carta, la dobló y metió en el sobre, junto con un trozo de papel que llevaba por fecha: 19-05-14, y decía: "por supuesto que me gustas". Era un trozo de papel que se entregaron meses atrás cuando se sonreían y se miraban a los ojos con ternura. Por esa fecha lo que sentían estaba mal e intentaban ocultarlo un poco, pero todavía no había anillo en algún dedo que asegurara lo prohibido de sus sentimientos. Cerró el sobre y escribió en él "Aunque la luna me acompañe, faltas tú". Luego abrió la gaveta de su escritorio y lo colocó en aquel lugar para hacerle compañía a siete cartas que allí se encontraban. Todas ellas iban para el mismo destinatario y todas ellas tenían en común también el remitente.
Admiro todo. Me ha encantado, tiene en cada letra una gota de sentimiento, como cuando se escribe y uno no es el que está en la tinta, cuando es el alma. Excelente.
ResponderBorrarAdmiro todo. Me ha encantado, tiene en cada letra una gota de sentimiento, como cuando se escribe y uno no es el que está en la tinta, cuando es el alma. Excelente.
ResponderBorrarMágicas palabras, mágicas intenciones, mágica forma de sentir... Pero creo que es muy difícil no aterrerarse al igual que olvidar, por mas que nos lo enseñen jamas lo aprenderemos y jamas dejara de doler.
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